Selección

El peor final para Maradona en la Selección

Una década atrás, Diego sufría su derrota más dura como técnico de Argentina: el 0-4 frente a Alemania, que significó la eliminación en los cuartos de final de Sudáfrica 2010 y su despedida del cargo.

Por Federico Del Río

Diego Maradona fue el entrenador de la Selección Argentina durante el Mundial de Sudáfrica 2010.

Diego Maradona fue el entrenador de la Selección Argentina durante el Mundial de Sudáfrica 2010.

"No nos comamos el chamuyo de Alemania", había toreado el día previo al partido. Y ese 3 de julio de 2010, los alemanes no chamuyaron nada, fueron concretos: le pegaron cuatro cachetazos al equipo de Diego Maradona y Argentina tuvo que despedirse del Mundial de Sudáfrica dejando una de las peores imágenes de su historia. Aplastada y sin respuestas por más que tenía al Diez en el banco y al otro 10, Messi, en la cancha. Tan decepcionante resultó esa experiencia que Lío ni siquiera pudo convertir un gol en los cinco partidos que disputó la Selección.

Argentina había tenido una primera fase con 100% de efectividad, superando a Nigeria, Corea del Sur y Grecia. Luego se volvió a cruzar con México en octavos de final y lo eliminó sin necesidad de tanto sufrimiento como había ocurrido en el Mundial anterior. Del otro lado, Alemania ganó su grupo con algunas complicaciones: perdió con Serbia y sufrió para quebrar a Ghana y clasificar. Pero en el primer mano a mano aplastó a Inglaterra por 4-1 y ahí fue cuando Diego quiso minimizar esa goleada y el funcionamiento del equipo de Joachim Low: "Inglaterra les facilitó los caminos".

Sergio Romero; Nicolás Otamendi, Martín Demichelis, Nicolás Burdisso, Gabriel Heinze; Maximiliano Rodríguez, Javier Mascherano, Ángel Di María; Lionel Messi; Carlos Tevez y Gonzalo Higuaín fueron los 11 que paró Maradona para el cruce de cuartos de final, en Ciudad del Cabo. En un plantel al que ya le faltaban laterales desde el armado de la lista, para un partido decisivo el técnico apostó a una defensa con cuatro zagueros y le costó carísimo porque fue la línea que peor funcionó, fallando en las marcas y pareciendo por su falta de salida clara por los costados.

A los 2 minutos, Argentina ya perdía 1-0 tras un gol de cabeza de Müller, quien anticipó a Otamendi (jugó muy mal esa tarde) y aprovechó que Romero (también muy flojo) salió mal a buscar el centro. La Selección intentó reaccionar, tuvo algunas llegadas y una definición de Higuaín anulada por offside, pero nunca pudo ponerse a la altura de Alemania, que en el segundo tiempo la pasó por arriba: Klose, a los 22 y a los 43 minutos, y Friedrich, a los 28, fueron los verdugos que plasmaron el (tristemente) histórico 4-0. Fue un baile ante un equipo que justamente no fue un equipo. Sin ideas, desordenado y vapuleado.

"Esto es lo más duro que me tocó vivir porque estar al frente de tantos jugadores y buenas personas... Es una trompada de Muhammad Alí, no tengo fuerzas para nada", declaró Maradona después de la eliminación que marcó el final de su ciclo como técnico de la Selección después de 25 partidos (18 victorias y siete derrotas). Tal vez la imagen para resumir la decepción de ese Mundial haya sido la de Messi llorando por una nueva frustración. Cuatro años antes, también contra Alemania, se había quedado masticando bronca en el banco de suplentes. Y en Sudáfrica pudo tener revancha, pero jugó su peor partido y se fue otra vez masticando bronca.

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