Opinión

Este Boca es más que este River

Hoy el equipo de Russo entrega mejores sensaciones colectivas y exhibe un plantel más amplio. El de Gallardo se impone en el uno por uno de los titulares, pero aparece un escalón más abajo porque extraña a Martínez Quarta y no es tan confiable como antes.

Por Quique Gastañaga

Boca en el triunfo ante Newells(Fotobaires)

Boca en el triunfo ante Newells | Fotobaires

Quieran o no Boca y River juegan todo el tiempo. Mucho más cuando la Copa Libertadores propone estas series mano a mano que cautivan, con la posibilidad de encontrarse otra vez en la final. Los octavos arrancarán la semana que viene, pero el Superclásico vive activado. Ahí, protagonizando distintos partidos en el análisis, están frente a frente los dos colosos del fútbol argentino. Tan amplio resulta este juego bendito que el equipo de Gallardo le gana al de Russo el partido de las individualidades considerando a los once habituales titulares. Sin embargo, como todo no es tan lineal, este Boca hoy es más que este River porque se impone en el partido de los ítems colectivos. En ese sentido, la mirada global lo muestra superior en confiabilidad y equilibrio, con facilidad para lastimar y llegar al gol, y además con un recambio más potente, más amplio.

EL PARTIDO DE LAS INDIVIDUALIDADES

Desde atrás hacia delante, River arranca ganando 2-0 ese partido imaginario. Armani, con sus finales ganadas y producciones exuberantes en cruces decisivos, le saca una luz a Andrada, quien parece ser más completo si se comparan condiciones. Después, Montiel es más que Buffarini. Boca lo iguala con los marcadores centrales, porque Licha López e Izquierdoz entregan hoy garantías superiores a Paulo Díaz y Pinola. Se registra un empate en el lateral izquierdo entre Casco y Fabra.

No es fácil emparejar a todos los volantes porque los entrenadores eligen distintos diseños en el mediocampo. Enzo Pérez es más que un buen Campuzano. Nacho Fernández le gana la pulseada al otro Fernández, a Pol, y si él no es indultado también el de River se impone ante cualquier otro mediocampista que resuelva elegir Russo.

Boca vuelve a arrimarse en el instante de poner en el espejo a Salvio con Julián Alvarez. El Toto es la experiencia con vigencia, gol y desequilibrio. Hoy es más que ese cordobés de River que entusiasma, pero recién despega. Después, de nuevo los de Gallardo sacan ventaja a través del uruguayo De la Cruz, más completo que Cardona y Villa, los dos colombianos con rasgos diversos que podría escoger Russo.

¿Quién puede más por estos días: la actualidad ultra potente de Carlitos Tevez o la clase descomunal de Matías Suárez? Es una elección ultra complicada que deriva en una igualdad. Al revés ocurre con los centrodelanteros. Ahí no hay espacio para la duda: Borré arrasa con Soldano y, si Russo resuelve cambiar, también con Wanchope.

EL PARTIDO DE LOS ÍTEMS COLECTIVOS

Este juego es de equipo. No todo pasa por una comparación lineal de futbolistas. Existen más factores para considerar. Algunos se vinculan con el ensamble y con el funcionamiento. La construcción de Boca hoy suena más equilibrada que la de River. No se abre tanto el equipo de Russo. Extraña el de Gallardo a Martínez Quarta, el marcador central que hace muy poco voló y que era el complemento ideal para la experiencia de Pinola. En ese sitio Paulo Díaz aún no se afirmó y hoy muchos piden a Robert Rojas. Además, con Julián Alvarez entre los once, si bien River refuerza sus aspiraciones ofensivas, a la par desprotege a Enzo Pérez en el corazón del mediocampo.

El Boca de Russo, desde una propuesta ambiciosa pero no tan abierta como la del River de Gallardo, no es menos proyectando en ataque y ensayando una mirada global. Es que también cuenta con armas para lastimar por afuera, para cambiar el ritmo, para llegar rápido al arco rival. Los goles que no hace el "9", Soldano, los convierte Tevez.

Para cualquier aventura futbolera con pretensiones, además, es clave el recambio. Ahí Boca está un escalón por encima de River. Mira alternativas Miguel Russo y encuentra a Agustín Rossi, Javier García, Jara, Zambrano, Mas, Diego González, Pol, Maroni, Obando, Cardona o Villa (uno de los dos se considera titular en el juego de duelos individuales), Zárate, Wanchope y Bou. Observa sus variantes Gallardo y ahí están Bologna, Lux, Moreira, Robert Rojas, Angileri, Sosa, Ponzio, Zuculini, Ferreira, Carrascal y Pratto. Está muy claro que River se resintió con las partidas de Martínez Quarta, de Juanfer Quintero y de Nacho Scocco.

Cada uno en estos días se hace sus preguntas. ¿Cómo volverá de la lesión muscular Nacho Fernández, quien de nuevo aparece entre los concentrados? ¿Y Borré cómo saldrá del Covid-19? ¿Cómo llegará Salvio a la revancha con Inter tras el desgarro? Seguro que irán surgiendo otros interrogantes. Por lo pronto, es el momento de los duelos imaginarios con las señales que vienen regalando. Ahí, como pesa más el partido colectivo que el individual, hoy este Boca es más que este River. 

Comentarios