Nacional

El primero de Guillermo, el último de Diego

Se cumplen 23 años del debut de Barros Schelotto con la camiseta de Boca: fue ante Newell’s en la Bombonera y convirtió el gol del triunfo. En ese partido, además, Maradona festejó el último tanto de su carrera

Por Federico Del Río

Pocos imaginaban que esa tarde del 14 de septiembre de 1997 se transformaría en una fecha tan importante para la historia de Boca. El Torneo Apertura recién estaba arrancando, era la tercera fecha, y aún no se vislumbraba el impresionante mano a mano que protagonizaría el equipo de Héctor Veira con el River de Ramón Díaz, que finalmente se quedó con el título por apenas un punto de diferencia. Sin embargo, los hinchas que fueron a la Bombonera hace ya 23 años fueron testigos de dos hitos muy importantes.

Roberto Abbonadanzieri; Nolberto Solano, Jorge Bermúdez, Cristian Traverso, Mauricio Pinera; Julio Toresani, Alfredo Berti, Diego Cagna; Diego Maradona; Claudio Caniggia y Martín Palermo fueron los 11 que el Bambino puso de entrada. Y a los 39 del primer tiempo, en el mundo del revés, Palermo le metió un pase largo al área para Diego. Daniel Fagiani llegó primero, pero estiró el brazo para frenar la pelota y el árbitro Pascualino cobró penal. Por supuesto, el 10 de Boca se hizo cargo ante un arquero que lo conocía muy bien: Sergio Goycochea.

El Vasco, especialista en atajar penales, quedó mano a mano con su compañero y amigo de la Selección Argentina. Muchas veces en los entrenamientos le había atajado penales que Maradona le pateaba por lo general a su derecha y creyendo que cambiaría esa costumbre fue que se inclinó hacia su izquierda. Pero Diego tiró como siempre, y la pelota entró suave sobre el palo derecho del arquero. Nadie lo supo en ese momento, sin embargo, ese grito desaforado, esa corrida hasta el mediocampo para dedicárselo a su familia que estaba en el palco central, esa emoción y esa ovación de los hinchas fue la del último gol del 10 como futbolista profesional.

Maradona jugaría cuatro partidos más con la camiseta de Boca antes de despedirse definitivamente del fútbol, pero no volvería a festejar un gol propio en esos encuentros. Por eso, aquella tarde del 14 de septiembre de 1997 fue la de su último festejo propio. Aunque también ese día gritó muy fuerte otro gol, pero ya desde el banco de suplentes porque había sido reemplazado por Diego Latorre, a los 16 minutos del segundo tiempo. Después de ese cambio, Newell’s le empató a Boca y Veira sacó a Toresani para sumar otro delantero: entró Guillermo Barros Schelotto, en lo que fue su debut con la camiseta que vestiría durante una década ininterrumpida.

El Mellizo armó un tridente con Caniggia y Palermo para tratar de revertir el resultado y apenas 11 minutos después de pisar el césped de la Bombonera ya festejó su primer gol con aquella camiseta que tenía líneas blancas para separar la franja amarilla del azul. Con el 23 en la espalda (el 7 lo usaba Toresani y Caniggia, el 8), Guillermo fue al área a esperar un tiro libre de Solano, le quedó un rebote y de media vuelta no perdonó a Goycochea. Ahí nació la cuenta que –después de 10 años y 16 vueltas olímpicas– llegó a 86 gritos. Fue el debut soñado para el delantero de 24 años que terminaría siendo ídolo de los hinchas Boca.

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