Nacional

Triple empate y Boca campeón por diferencia de gol

La definición del Torneo Apertura 2008 fue única: San Lorenzo, Tigre y Boca terminaron primeros y el título se definió en un triangular en el que se repitió la paridad y la coronación llegó gracias a los goles

Por Federico Del Río

Triple empate y Boca campeón por diferencia de gol(Fotobaires)

Triple empate y Boca campeón por diferencia de gol | Fotobaires

No había pasado antes en la historia de los torneos cortos de un triple empate en el primer puesto. En el Apertura 2006, Estudiantes había alcanzado a Boca y forzó la definición mano a mano que finalmente le dio el título al equipo de Diego Simeone, que superó al de La Volpe. Pero lo que ocurrió dos años más tarde fue aún con mayor paridad, similar a lo que había ocurrido en el Nacional 68 cuando Vélez, River y Racing terminaron arriba y jugaron un triangular definitorio que coronó a los de Liniers.  

En el Apertura 2008, Boca, San Lorenzo y Tigre protagonizaron un final de campeonato no apto para cardíacos, con los tres peleando arriba fecha tras fecha, casi sin respiro. La fecha 16 pareció ser en la que se abría el camino al título para el equipo que dirigía Carlos Ischia: San Lorenzo perdió con Lanús, Tigre cayó en la visita a Estudiantes y el triunfo de Boca ante San Martín de Tucumán lo puso dos puntos arriba de los que hasta entonces eran punteros. Sin embargo, dos semanas más tarde, en la anteúltima fecha, explotó todo.

Boca empató contra Gimnasia en La Plata al mismo tiempo que Tigre dio el golpe en el Gigante de Arroyito para ganarle 3-2 a Rosario Central. Mientras, un rato más tarde el Ciclón goleó 4-1 a Independiente y los tres equipos quedaron con 36 unidades. La definición quedaba para la fecha 19, pero todos ganaron y entonces se jugó un triangular que terminó entre sidras, garrapiñadas y pan dulce. Tres partidos en cancha neutral para definir al campeón del Apertura 2008 en los que la paridad se mantendría increíblemente.

El primer encuentro fue el 17 de diciembre, en el Amalfitani, y allí San Lorenzo (que en ese entonces era dirigido por Miguel Angel Russo) le ganó 2-1 a Tigre. El siguiente partido fue en el Cilindro de Avellaneda (el 20 de diciembre) y los de Boedo tenían la chance de dar la vuelta olímpica si le ganaban a Boca. Sin embargo, los de Ischia lo vencieron por 3-1 con goles de Viatri, Palacios y el último del Pochi Chávez, ya en tiempo suplementario del segundo tiempo. Tal vez los jugadores de Boca no lo imaginaron en el momento, pero ese gol terminaría siendo fundamentar para dar la vuelta olímpica.

¿Por qué? Porque tres días más tarde se cruzaron con Tigre también en la cancha de Racing. El Matador estaba obligado a ganar por dos o más goles para ser campeón. A Boca le alcanzaba el empate o incluso una derrota por un tanto le dejaba dar la vuelta olímpica por diferencia de gol. Y así fue. El equipo que conducía Diego Cagna le ganó al Xeneize por 1-0 y los tres equipos sumaron tres puntos en el triangular definitorio. Pero Boca tuvo un gol más a favor y así festejó un título que tuvo una de las definiciones más parejas de la historia.

Comentarios