Liga Profesional

Ignacio Chicco, del peor semestre de su vida a la noche soñada en el Monumental

El arquero de Colón, en el arranque de este 2021, perdió por el Covid-19 a su abuela y a su tío. También su papá estuvo muy grave. Como se demoró el arreglo de la continuidad de Leonardo Burián, fue titular en Núñez y la rompió. Otro detalle: Nacho, cuando tenía 10 años, atajó en River...  

Por Enrique Gastañaga

Ignacio Chicco vivió seis meses duros, pero ahora el fútbol le regaló un lindo momento en el arco de Colón.

Ignacio Chicco vivió seis meses duros, pero ahora el fútbol le regaló un lindo momento en el arco de Colón.

Tan fantástico es el fútbol que pareciera contar con una sensibilidad especial para regalarles momentos especiales a personajes que por diversas razones lo merecen. Ahora lo hizo con Ignacio Chicco, el arquero suplente de Colón que viene de vivir el peor semestre de su vida y hoy disfruta tras su nochecita soñada en el Monumental, volando y volando hasta transformarse en el más destacado de la victoria del campeón contra un River que jugó casi 80 minutos con un hombre más.

El destino había agendado este momento para Nacho. No hay dudas. En circunstancias normales, el arquero de Colón en Núñez hubiera sido Leonardo Burián. Sin embargo, la continuidad del uruguayo en el club estuvo en duda hasta un par de días antes del partido. Las negociaciones de renovación se extendieron más de lo pensado, pero hubo arreglo. Cualquier otro entrenador lo hubiera hecho viajar a Buenos Aires y atajar contra el gigante millonario. Fue una columna del campeón histórico. Pero Eduardo Domínguez prefirió respetarle el lugar que le había dado a Ignacio Chicco en los entrenamientos. Y vaya si acertó.

Al menos hubo cuatro atajadas decisivas de Chicco en el Monumental, aunque además exhibió seguridad en cada pasaje y en cada centro. No es poco considerando que se trata de su cuarto partido en Colón. Ya había atajado contra Zulia por la Sudamericana, Atlético Tucumán por el torneo local y Argentinos Juniors por la Sudamericana.

Merecía 90 minutos de felicidad total, Nacho. Venía de sufrir un arranque de año durísimo. Por culpa del coronavirus, en el primer semestre de este 2021, había perdido a su abuela y a su tío. Y había padecido dos meses con su papá internado grave en terapia intensiva. "Si digo que fue una película de terror, me quedo corto. Ahora por suerte mi viejo está en casa, recuperándose poco a poco", resumió hace unas semanas en una charla íntima más que interesante con Súper Deportivo Radio donde reveló su historia.

Fueron semanas de tensión extrema, viajando casi todos los días de Santa Fe hacia San Francisco para estar cerca de su papá y entrenándose con el teléfono móvil encendido: "Estaba pendiente hasta cuando practicaba. Les dejaba el celular a los utileros o a uno de los chicos auxiliares que estaban atrás del arco, para ver si sonaba o llegaba alguna llamada, pendiente minuto a minuto. Dormía con un ojo abierto".

Ignacio Chicco cumplió 25 años el 30 de junio y desde los 13 se encuentra en Colón, con un paso de un año a préstamo por Talleres. Sin embargo, cuando era apenas un niño de 10 años, vivió una experiencia breve en River. Lo habían visto atajar en un torneo en Brinkmann, el rincón cordobés donde nació. Como no tenía edad para quedarse en la pensión, nunca terminó de instalarse en Buenos Aires y al final se transformó en sabalero. 

Cuando Colón hizo historia y salió campeón, Nacho vaya si disfrutó con la videollamada emocionada con sus padres y con el recibimiento glorioso que le regalaron en Brinkmann. Sin embargo, había más. El fútbol también había resuelto acariciarlo con una noche inolvidable en el Monumental.


 

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