Liga Profesional

El regreso de Gago a Vélez

Hace un año, el volante central iniciaba su segunda etapa en Liniers con su vuelta a las canchas tras 258 días de ausencia. Pudo sumar 13 partidos hasta lesionarse en la rodilla izquierda, rotura de la que aún intenta recuperarse.

Por Federico Del Río

Gago quiere seguir jugando y volvió a entrenar con Vélez tras una nueva dura lesión.(Fotobaires)

Gago quiere seguir jugando y volvió a entrenar con Vélez tras una nueva dura lesión. | Fotobaires

"Gago tiene unas ganas tremendas. Tiene una personalidad muy fuerte. Creo que, salvo con el cocinero, se peleó con todo el mundo. Él quiere estar, tiene mucha ansiedad. Y esa personalidad fue positiva porque lo llevó a lograr todo lo que logró". Hace un año, las palabras de Gabriel Heinze eran la mejor descripción y explicación para entender cómo Fernando Gago había logrado recuperarse de su tercera rotura del tendón de Aquiles consecutiva y se sentía preparado para volver a jugar.

Las últimas imágenes de Pintita como futbolista en una cancha eran las de la final de la Libertadores 2018 contra River, en Madrid. La derrota frente al equipo de Gallardo casi que hizo pasar desapercibida a su nueva lesión, pero lo cierto fue que después de eso mucho se dudó de su continuidad. Sin saber qué haría de su futuro, en marzo del 2019 acordó la rescisión de su contrato con Boca. El retiro era una chance concreta. Su rumoreó que podría sumarse al cuerpo técnico de Heinze en Vélez, pero finalmente decidió intentar jugar en el equipo de su ex compañero en el Real Madrid y la Roma.

El regreso se produjo 258 días después de aquel 9 de diciembre, en el Amalfitani, enfrentando a Newell’s. A los 7 minutos del segundo tiempo, Gago -con el número 6 en su camiseta- ingresó por Gastón Giménez y con su fútbol característico, repartiendo la pelota con criterio y dándole control al equipo, aportó para que Vélez quebrara el empate y se llevara un triunfo por 3-1. A partir de la fecha siguiente, Heinze ya lo puso entre los titulares: estuvo de arranque en ocho de los diez encuentros que disputó hasta fin de año. Pero el fantasma de las lesiones volvió a aparecer en enero de este año.

El 30 de enero, enfrentando a Aldosivi en Liniers, otra vez debió dejar la cancha antes de tiempo. Rotura de ligamentos en la rodilla derecha fue el maldito diagnóstico para el volante central que otra vez entró en la nebulosa de qué hacer con su carrera. Si transitar nuevamente por los consultorios kinesiológicos y la larga recuperación o decirle adiós a la pelota. Pero otra vez, como hizo después de las tres lesiones en el tendón de Aquiles y en la anterior en la misma rodilla, decidió por la primera opción. Por eso, en estos días volvió a tocar la pelota en los entrenamientos de Vélez y trabaja para tener su revancha en la cancha cuando la pelota vuelva a rodar post pandemia.

El historial de lesiones de Gago es durísimo: en septiembre del 2015 duró apenas 28 segundos en el Monumental: fue su primera rotura del tendón de Aquiles izquierdo. Volvió y el 24 de abril de 2016, otra vez contra River, padeció la misma lesión, la que increíblemente se repetiría ante el mismo rival, el 9 de diciembre de 2018. A todo ese derrotero hay que sumarle la rotura del ligamento cruzado lateral interno de la rodilla derecha que se le produjo el 5 de octubre de 2017 jugando con a Selección Argentina frente a Perú, por las Eliminatorias para ir a Rusia.

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